Los campesinos no propietarios en el marco de la Atenas presolónica (siglos VIII – VII a. C.)

El conjunto de reformas realizadas por Solón (ca. 639-559 a.C.) a inicios del siglo VI a. C. y que conocemos gracias a autores como Aristóteles, Plutarco o Diógenes Laercio, nos ha permitido a los historiadores estudiar la dramática realidad social y económica existente en el Ática previa al legislador ateniense. En esta entrada intentaremos explicar cuál era la situación de uno de los colectivos más afectados por esta situación: los campesinos pobres y desposeidos. Para ello, abordaremos la cuestión desde la propia gestación de la pólis como entidad política hasta la entrada en escena del propio Solón de Atenas, que vendría a revertir una dinámica de endeudamiento y empobrecimiento campesino verdaderamente grave.

La inscripción del Dípylon

La imagen que aparece sobre estas líneas muestra un recipiente cerámico denominado oinochoe, un tipo de jarra empleada en la antigua Grecia para servir vino aguado, tras obtenerlo de una gran crátera. Dicha jarra fue hallada en una tumba cercana a la Puerta del Dípylon (Kerameikos, Atenas) en 1871, fechándose hacia el ca. 740 a. C. (periodo Geométrico Tardío I b, según Coldstream) y mostrando un estado de conservación sorprendentemente bueno; tanto es así que nos permite fijarnos en un pequeño detalle que la convierte en una pieza única: la inscripción de su hombro. Se trataría de uno de los testimonios más antiguos de escritura alfabética griega, la denominada “inscripción del Dípylon”.

‘Týrannoi’: los orígenes de la tiranía griega como forma de gobierno “no participativa”

Sin duda alguna, uno de los fenómenos políticos más relevantes dentro del arcaísmo griego lo constituye un tipo de gobierno de carácter personal que, mediante una serie de factores, la mayoría de carácter ilegítimo y violento, alcanza el poder dentro de una determinada comunidad o pólis. Esta forma de gobernar será conocida bajo el nombre de tiranía, palabra cuyo origen lo hallamos en el término griego τύραννος/týrannos (“rey soberano”) y que aparece por primera vez de la mano del poeta del siglo VII a. C. Arquíloco.